Un nuevo crimen en la carretera Catacaos-Piura ha reavivado el temor en la región ante el avance del crimen organizado vinculado al negocio informal del “gota a gota”. El asesinato a balazos del ciudadano venezolano Keybi José Espinoza Herrera, y las graves heridas sufridas por su acompañante Edwin Martínez Blanco, evidencian una escalada de violencia por el control del cobro de préstamos en zonas del Bajo Piura.
El ataque ocurrió en plena vía pública, a la 1 de la tarde, cuando ambas víctimas se desplazaban en motocicleta rumbo a Castilla. Un motociclista los siguió, los insultó a gritos y luego abrió fuego, lo que provocó que perdieran el control y volcaran. Espinoza murió en el acto y Martínez fue trasladado de emergencia al Hospital Santa Rosa. En el lugar se hallaron siete casquillos de bala.
Según fuentes policiales, la víctima mortal se dedicaba a ofrecer préstamos bajo el sistema “gota a gota” y operaba en la zona de Catacaos. Este sistema, ampliamente usado por redes extranjeras, suele estar vinculado a extorsiones, cobros abusivos y a la necesidad de pagar “cupos” a bandas locales para poder operar sin ser asaltados.
La Policía no descarta que este crimen forme parte de una serie de ajustes de cuentas entre grupos rivales. De hecho, hace apenas una semana, otro extranjero vinculado a préstamos fue atacado a balazos en la avenida Tacna de Castilla. Las autoridades también investigan si existe un grupo armado que brinda seguridad a los prestamistas para enfrentar a las mafias locales.
La División de Investigación Criminal (Divincri) y el Ministerio Público están a cargo de las pesquisas bajo la dirección del coronel Luis Castillo. Mientras tanto, la población de Catacaos y Piura sigue expuesta a una peligrosa pugna entre mafias por el dominio del mercado informal de préstamos.















