La ampliación del Reinfo hasta diciembre de 2026 volvió a poner en el centro del debate a la minería informal, evidenciando cómo los partidos políticos se posicionan frente a un proceso de formalización cuestionado. El respaldo a la prórroga del Reinfo mostró alianzas claras con un sector que, para críticos, se acerca cada vez más a la minería ilegal y a economías criminales.
Bancadas como Fuerza Popular, Alianza para el Progreso, Podemos Perú, Juntos por el Perú y Perú Libre, además de sectores de Somos Perú y Renovación Popular, apoyaron la ampliación. Varios de estos partidos presentan candidatos con vínculos directos al sector minero informal o con discursos favorables a la continuidad del registro, lo que refuerza las sospechas sobre intereses políticos detrás de la defensa del Reinfo.
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Dentro de estas agrupaciones también surgieron voces que justifican el registro como una herramienta de protección para pequeños productores y cuestionan que el proceso de formalización criminalice sin distinción. Sin embargo, el balance de más de una década de prórrogas mantiene abierto el debate sobre si el Reinfo fomenta realmente la formalización o si perpetúa la informalidad.
En contraste, partidos como Avanza País, Libertad Popular, el APRA, Progresemos, Unidad Nacional y SíCreo marcaron distancia. Sus representantes coinciden en que el Reinfo dejó de ser una solución y plantean cerrarlo o reemplazarlo por un nuevo marco legal que diferencie la minería artesanal de la ilegal y enfrente con mayor firmeza a las redes criminales. Roberto Chiabra, de la Alianza Electoral Unidad Nacional, acusa a los defensores del Reinfo de recibir financiamiento de economías ilegales.
Propone mesas de trabajo que permitan enfrentar el problema sin más ampliaciones. A su vez, Carlos Espá, de SíCreo, exige diferenciar minería ilegal, criminal, informal y artesanal. Plantea atacar redes criminales en Pataz, La Pampa y La Rinconada y hacer esfuerzos para formalizar a quienes estén dispuestos a hacerlo.
La discusión deja claro que la minería informal se ha convertido en un eje clave de disputa política rumbo a las próximas elecciones.














