Fumar no solo es malo para la salud, sino que afecta también al nivel de fertilidad e incluso a la futura salud de los hijos; hacerlo regularmente y en grandes cantidades puede además provocar que estos tengan un menor número de óvulos o espermatozoides.
Redacción
[email protected]
“El tabaco afecta no solo al ovario, sino también al útero y a las trompas; altera la función hormonal y la cantidad y calidad de los óvulos”, sostiene el doctor José Bellver, ginecólogo de la Clínica de fertilidad IVI de Valencia, con motivo de la celebración este viernes del #DíaMundialSinTabaco.
Aunque no hay un consenso total entre los estudios publicados hasta la fecha, unos y otros apuntan al efecto nocivo que fumar tiene sobre la salud reproductiva de hombres y mujeres. Según el doctor Bellver, “el riesgo de infertilidad debido al tabaco se multiplica por dos, y si se está embarazada, el de tener un aborto también se duplica”. Se trata de un hábito que hace que la posibilidad de tener un embarazo extrauterino se cuadriplique, especialmente en las mujeres que fuman más de 20 cigarrillos al día.
| LEER MÁS >>> Comuna multa a dos establecimientos por permitir consumo de tabaco en su interior
Consumir al menos 10 pitillos diarios no mejora mucho la situación, ya que puede adelantar la menopausia entre uno y cuatro años: “Los ovarios se agotan antes, y los que van quedando son de peor calidad, por los componentes químicos del tabaco”, asegura. Aunque los efectos dañinos pueden darse desde el primer cigarrillo, la probabilidad de que aparezca uno de estos problemas es mayor cuanto más tiempo y más cantidad se haya fumado. De acuerdo con la Sociedad Americana de Medicina Reproductiva, hasta un 13% de los casos de infertilidad son debidos al tabaco.
Por el contrario, un reciente estudio publicado por investigadores españoles en la revista Reproductive Biomedicine Online, afirma que el efecto del tabaco sobre la calidad de los óvulos es escaso, y prácticamente nulo en el caso de mujeres jóvenes.
En los hombres, los efectos se hacen notar tanto en la calidad como en la cantidad, movilidad y morfología de los espermatozoides. “Cualquier hombre tiene una proporción de espermatozoides fragmentados, y ello se debe a causas muy diferentes. Pero el tabaco hace que esa fragmentación sea mucho mayor”, cuenta el ginecólogo Jan Tesarik, director de la clínica Mar&Gen de Granada. Hay un menor volumen seminal y concentración de espermatozoides, que presentan alteraciones cromosómicas.














