Han pasado 11 días desde que cuatro pescadores de la embarcación ‘Ángel de Luz II’ fueron reportados como desaparecidos en el mar peruano el 8 de enero.
Se indicó que los hombres de mar fueron atacados por piratas ecuatorianos cuando realizaban labores de pesca entre Máncora y Plateros, frente a Acapulco. A pesar de defenderse en un tiroteo, la embarcación desapareció, y aún no se tiene noticia de su paradero ni de los tripulantes.
Al respecto, Pablo Gonzales, director regional de la Producción de Tumbes, expresó su preocupación por la falta de avances en la búsqueda. En una entrevista con RPP, Gonzales reveló que otros pescadores han denunciado la presencia de presuntas bandas criminales operando en las aguas de la región.
Según la información proporcionada, varias embarcaciones presenciaron hechos delictivos en el área de pesca, en donde las bandas atacan a los pescadores con armas de largo alcance, despojándolos de sus pertenencias, equipos y la pesca recolectada durante la jornada.
“Hasta la fecha, hemos registrado 19 pescadores asesinados”, indicó Gonzales. Los botes piratas actúan con alta velocidad y violencia, lo que ha generado una creciente preocupación entre los pescadores artesanales, quienes, a pesar del temor, siguen sin realizar las denuncias correspondientes.
Según Gonzales, los pescadores pagan hasta 200 soles mensuales por su seguridad, pero aun así no se han logrado frenar estos asaltos.
El director regional hizo un llamado urgente al Gobierno Central y pidió la intervención de la presidenta Dina Boluarte, así como de los ministerios del Interior y Defensa, para que se tomen acciones inmediatas frente a esta grave situación que afecta a la comunidad pesquera de Tumbes.














