El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, no descartó la posibilidad de una guerra con Venezuela, en medio de una escalada de tensiones marcada por ataques contra supuestas narcolanchas en aguas internacionales y un mayor despliegue militar estadounidense en el Caribe.
Las declaraciones del mandatario republicano incrementan la presión sobre el gobierno de Nicolás Maduro, a quien Washington acusa de liderar el denominado Cartel de los Soles, versión que el régimen chavista niega de manera categórica. Como parte de esta estrategia, Trump ordenó esta semana bloquear el ingreso y salida de buques petroleros sancionados por Estados Unidos y anunció que habrá más incautaciones de crudo venezolano.
En una entrevista con NBC News, el jefe de Estado evitó precisar si su objetivo final es derrocar a Maduro, pero dejó entrever una postura firme: “Él sabe exactamente lo que quiero. Él lo sabe más que nadie”, afirmó.
Operativos militares y críticas internacionales
Trump ha prometido en reiteradas ocasiones que “pronto” se iniciarán ataques contra supuestos objetivos del narcotráfico dentro del territorio venezolano. Estas afirmaciones contrastan con su discurso de campaña, en el que se oponía a la participación de Estados Unidos en conflictos internacionales, lo que le ha valido críticas incluso dentro del Partido Republicano.
En paralelo, el Pentágono confirmó nuevos ataques contra embarcaciones presuntamente vinculadas al narcotráfico en el Pacífico oriental y el Caribe, como parte del operativo militar denominado “Lanza del Sur”. Solo esta semana, los bombardeos dejaron al menos 17 personas fallecidas, mientras que el saldo total desde septiembre supera el centenar de víctimas.
LEER MÁS >>> Trump despliega buques de guerra cerca de Venezuela y Maduro responde
La Organización de las Naciones Unidas (ONU) cuestionó a Estados Unidos por vulnerar el derecho internacional, al no presentar pruebas públicas que respalden las acusaciones contra las embarcaciones atacadas. Asimismo, el Senado estadounidense criticó a la administración Trump por ejecutar estas operaciones sin la autorización del Congreso, pese a que el mandatario insiste en que no la necesita.
Advertencias de expertos y reacción regional
El internacionalista Ramiro Escobar advirtió que una intervención militar en Venezuela tendría altos costos humanos y políticos, recordando que, a diferencia de Panamá en 1989, Venezuela cuenta con un ejército numeroso y capacidad de resistencia. Además, alertó que un conflicto armado podría agravar la crisis migratoria en la región.
Desde Caracas, Nicolás Maduro reiteró su llamado a la paz con el lema “No war, yes peace” y acusó a Estados Unidos de buscar un pretexto para sacarlo del poder y apropiarse de los recursos venezolanos. Incluso convocó a las fuerzas militares de Colombia a unirse en defensa de la soberanía regional, lo que fue rechazado por el presidente colombiano Gustavo Petro, quien subrayó que ningún país puede dar órdenes al ejército de otro.
Posturas divididas en América Latina
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, y el mandatario brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, se ofrecieron como mediadores para evitar una guerra en América Latina. En contraste, el presidente electo de Chile, José Antonio Kast, adelantó que su gobierno respaldaría una eventual intervención militar.
En el caso del Perú, el canciller Hugo de Zela reiteró que Lima considera a Maduro un dictador y solo reconoce al gobierno de Edmundo González, aunque evitó pronunciarse sobre un eventual ataque militar estadounidense, señalando que prefiere “trabajar sobre hechos concretos”.
Escenario incierto
Aunque el reciente anuncio de Trump intensifica la tensión bilateral, cualquier declaración formal de guerra requeriría la autorización del Congreso de Estados Unidos. Mientras tanto, la situación mantiene en vilo a la región, ante el riesgo de que un conflicto armado tenga repercusiones políticas, humanitarias y migratorias a gran escala.














