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Piura: Ahijada revive la huella humana del papa León XIV

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Mientras en Ciudad del Vaticano se preparan celebraciones por el primer aniversario de la elección del papa León XIV, en el Perú también crece la emoción por recordar al hombre cercano y sencillo que años atrás recorrió parroquias del norte del país como el sacerdote Robert Prevost. En la región Piura, una historia familiar resume el profundo vínculo que el hoy Sumo Pontífice construyó con la comunidad durante su labor pastoral.

La protagonista de esta historia es Mildred Camacho Dioses, una joven nacida en Chulucanas, quien lleva el mismo nombre de la madre del Papa. Su relación con el entonces sacerdote comenzó mucho antes de su nacimiento, cuando su padre, Héctor Camacho, conoció a Robert Prevost en 1984, durante la llegada del religioso a la Prelatura de Chulucanas como integrante de la misión de los Padres Agustinianos.

La amistad entre ambos se fortaleció con el paso de los años y volvió a estrecharse en 1995, cuando se reencontraron en Trujillo, ciudad donde Prevost ejercía como titular de la Parroquia Nuestra Señora de Montserrat. Fue entonces cuando Héctor Camacho decidió pedirle que fuera padrino de bautizo de su hija, anunciándole además que la llamaría Mildred, en homenaje a Mildred Agnes Prevost, madre del sacerdote fallecida poco tiempo antes en Chicago.

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El 17 de agosto de 1996 quedó marcado para siempre en la memoria de la familia. Ese día, Robert Prevost bautizó a su ahijada peruana y compartió con los asistentes un momento de alegría y cercanía que hoy adquiere un significado histórico. Las fotografías conservadas por la familia muestran al ahora papa León XIV impartiendo bendiciones y participando con sencillez en la ceremonia religiosa.

Con el paso de los años, el vínculo nunca se rompió. Mildred recuerda que su padrino aprovechaba cada visita al Perú para reencontrarse con la familia y mantener el contacto mediante correos electrónicos en los que enviaba fotografías de sus viajes y de sus encuentros en el Vaticano con el entonces papa Juan Pablo II. Según contó en entrevista con RPP, sus padres siempre le hablaban de la calidad humana, humildad y liderazgo del hoy Pontífice.

La última vez que Mildred vio personalmente a su padrino fue en 2024, cuando pudo presentarle a su segunda hija. Ahora, mientras millones de fieles recuerdan el primer año del pontificado de León XIV, ella espera con emoción la anunciada visita del Papa al Perú a finales de este año. Confía en que ese esperado reencuentro le permitirá volver a abrazar al hombre que alguna vez caminó por las calles de Piura como un pastor cercano a su pueblo.