El Pleno del Congreso aprobó por unanimidad la modificación del artículo 206-A del Código Penal, incorporando nuevos agravantes para sancionar con mayor severidad los actos de crueldad contra animales domésticos y silvestres. La norma establece penas de hasta ocho años de prisión para quienes ocasionen la muerte de un animal mediante actos crueles.
La iniciativa fue respaldada con 91 votos a favor en primera votación y luego exonerada de segunda votación con 90 votos, quedando lista para continuar con el trámite correspondiente.
El dictamen contempla sanciones más drásticas cuando existan circunstancias agravantes, como el uso de armas, veneno o métodos que aumenten el sufrimiento del animal. También se castigarán actos cometidos con ensañamiento, brutalidad o sadismo, así como agresiones de naturaleza sexual.
Asimismo, la propuesta considera agravante que los hechos sean grabados o difundidos en redes sociales y medios digitales. De igual manera, se incrementará la responsabilidad penal cuando los responsables sean veterinarios, cuidadores, entrenadores o funcionarios que tengan bajo su custodia a los animales.
Según el Congreso, la modificación busca cerrar vacíos legales y fortalecer la lucha contra el maltrato animal, advirtiendo además que este tipo de violencia suele relacionarse con otras conductas violentas dentro de la sociedad.














