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Cada 19 minutos hay una denuncia de extorsión en el Perú

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La extorsión en el Perú continúa su avance imparable. Entre enero y mayo de 2025 se registraron 11.475 denuncias a nivel nacional, lo que representa un preocupante incremento del 22.5 % en comparación con el mismo periodo del año anterior. Según datos del Sistema Informático de Denuncias Policiales (Sidpol), esto equivale a una denuncia por extorsión cada 19 minutos, revelando una crisis de seguridad que sigue extendiéndose por todo el país.

El analista de datos Juan Carbajal alertó que, de mantenerse esta tendencia, el país podría cerrar el año con cerca de 30.000 denuncias por este delito. Carbajal también advirtió que casi el 60 % de las regiones del país están afectadas por la extorsión, lo que confirma la expansión del crimen más allá de Lima Metropolitana, que si bien concentra el mayor número de casos, ya no es el único foco de gravedad.

En efecto, algunas regiones muestran aumentos alarmantes. Puno encabeza la lista con un incremento del 76.7 %, seguida por Cusco (+63 %), Madre de Dios (+59.1 %), Callao (+51.1 %) y Piura (+50.6 %). Estos datos reflejan una tendencia de descentralización del crimen organizado, que ahora encuentra terreno fértil en regiones antes consideradas de bajo riesgo.

A pesar de registrar más de 4.700 denuncias, Lima ha tenido un crecimiento porcentual menor en comparación con otras regiones. Para Juan Carbajal, esto muestra que el fenómeno de la extorsión está replicando en provincias el mismo patrón de expansión que se vivió anteriormente en la capital. “Así como empezó en Lima, ahora vemos cómo se traslada a otras zonas del país”, explicó.

Mientras tanto, exministros del Interior y expertos en seguridad sostienen que esta situación es consecuencia directa del abandono del Estado, la falta de liderazgo en la lucha contra el crimen organizado y la ineficiencia de las estrategias de seguridad pública. La historia de Erick Moreno, alias ‘El Monstruo’, un extorsionador que operaba desde Paraguay, ilustra la sofisticación y alcance de estas bandas, que hoy desafían con impunidad al Estado peruano.