El actual Congreso de la República ha alcanzado su nivel más bajo de aprobación desde el inicio de sus funciones en julio de 2021. Según la última encuesta realizada por el Instituto de Estudios Peruanos (IEP) y publicada este domingo por La República, solo el 2% de los peruanos respalda la gestión parlamentaria.
El panorama es aún más preocupante si se compara con los primeros días del Legislativo, cuando un 31% de la población mostraba su apoyo. Aunque en los primeros meses de 2024 la aprobación apenas alcanzaba el 5%, con un 90% de desaprobación, las encuestas realizadas por el IEP en meses posteriores reflejan una tendencia claramente negativa.
En agosto de 2024, el respaldo cayó a un 4%, y el rechazo aumentó al 91%. Para enero de 2025, las cifras se mantuvieron estables, pero en marzo de este año, la situación empeoró aún más, con solo un 2% de aprobación y un alarmante 95% de desaprobación.
zonas urbanas y rurales
El estudio, realizado entre el 20 y el 26 de marzo de 2025, no muestra diferencias significativas entre las zonas urbanas y rurales, ya que ambos sectores registraron un 2% de respaldo. En cuanto a los sectores socioeconómicos, el grupo de mayores ingresos refleja la menor aprobación, con apenas un 1%.
Este descontento generalizado se explica, en gran parte, por una serie de decisiones legislativas polémicas impulsadas principalmente por Fuerza Popular y sus aliados, las cuales han sido percibidas por la ciudadanía como beneficiosas para los delincuentes. Entre las iniciativas más criticadas figuran los intentos de eliminar la detención preliminar en casos de no flagrancia, la ley que exige la presencia de un abogado durante los allanamientos, y una norma que reduce los plazos para la colaboración eficaz.
El rechazo también se incrementó tras el blindaje político del entonces ministro del Interior, Juan José Santiváñez, cuya permanencia en el cargo fue cuestionada por sus críticos, especialmente después del asesinato del cantante de Armonía 10, Paul Flores. La salida del ministro solo se produjo después de ser censurado, a pesar de las reiteradas críticas por su gestión.
El panorama actual refleja el creciente malestar de la población frente a las acciones del Congreso, lo que podría tener repercusiones importantes en el futuro político del país.














