Cada tercer domingo de julio, el Perú celebra el Día del Pollo a la Brasa, uno de los platos más representativos de identidad cultural y un verdadero motor económico nacional. Mucho más que una receta, este manjar marinado con especias y cocinado en hornos especiales se ha convertido en un fenómeno que une sabor, tradición y desarrollo.
Según la Asociación Peruana de Avicultura (APA), el país lidera el consumo de carne avícola en América Latina, con un promedio de 58 kilogramos per cápita al año —es decir, más de 1 kg por semana—. Este 2025, se estima que se destinarán más de 160 millones de pollos exclusivamente para la preparación del pollo a la brasa, una cifra que habla de su masividad.
Actualmente, este plato se sirve en unos 13 mil restaurantes a nivel nacional, lo que no solo refleja su enorme popularidad, sino también su impacto en el sector gastronómico. En conversación con Gestión, Gabriela Kanashiro, presidenta del Comité de Restaurantes de Ahora Perú, afirma que el pollo a la brasa “se ha consolidado como un pilar fundamental de la gastronomía y economía peruana. Trascendió de un simple plato a un fenómeno cultural y motor económico significativo”.
Preferido por la mayoría de peruanos
El pollo a la brasa no solo es rentable, también es el favorito del público. De acuerdo con la encuesta Pulso Ciudadano de Activa Perú, un 61.4% de peruanos lo prefiere frente a otras opciones como hamburguesas (38%) o pollo broaster (33.8%). Un claro reflejo del lugar especial que ocupa en las mesas del país.
Un plato que impulsa el PBI
Kanashiro también destaca que el pollo a la brasa representa más del 0.5% del PBI, mientras que el sector avícola participa con el 26% del PBI agropecuario y un 2% del PBI nacional. A pesar de los desafíos económicos recientes, como la pandemia o la recesión, que redujeron la frecuencia de consumo promedio de una vez por semana a dos veces por mes, el sector sigue en crecimiento.
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“El comportamiento del mercado demuestra que la demanda del pollo a la brasa es inelástica al precio, lo que significa que, aun con incrementos en costos, los consumidores no dejan de buscarlo”, asegura Kanashiro.
Por su parte, el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI) informó que el subsector restaurantes creció 5.08% en mayo, gracias al dinamismo de las pollerías, locales de comida rápida y otros establecimientos, impulsados por fechas clave como el Día de la Madre.
El negocio de las pollerías mueve más de US$ 1 500 millones al año, una cifra que lo posiciona como una de las actividades más sólidas dentro del sector gastronómico. Y en este Día del Pollo a la Brasa, no solo se celebra su sabor inconfundible, sino también el esfuerzo de miles de emprendedores, cocineros, proveedores y trabajadores que hacen posible que este ícono peruano siga más vigente que nunca.















