Humilde, sencillo, pero lleno de fe y religiosidad popular, Oswaldo Gálvez More, 61 años, es el Doliente de Semana Santa de Catacaos 2026 y, su corazón salta de alegría, pues está a días de cumplir un anhelo de su padre, servir en la Fiesta mayor del Pueblo.
Heredero de la profesión de Dionisio Gálvez Duran – panadero- y, el afán de servicio de su madre Cristina More Cárcamo, una ama de casa que se abocó a criar a sus 10 hermanos, aunque uno de ellos, ya falleció, Oswaldo planifica todo con paciencia y amor.
“Yo soy religioso de formación y aquí en mi hogar, de 17 de Setiembre en Monte Sullón, celebro al Señor Cautivo, San Dimas y al Santísimo Sacramento, aunque también para mis amigos de Narihualá, los reúno en la fiesta del Divino Niño Dios”, explica quien dejó de estudiar secundaria para ayudar a su padre en el oficio que sostenía la familia, pues sus dos hermanos mayores, partieron a formarse afuera.
Egresado de la 27, recuerda con orgullo, sus estudios primarios en el colegio del profesor Jacobo Cruz Villegas.
Junto con el oficio, que heredó de su padre, nuestro Doliente, mantiene en las localidades de Narihualá y Pedregal Chico, el sobrenombre de su progenitor, de “Pirucho”.
Él es, quien llega con sus cachangas, rosquitas, cachitos, pan de labranza que elabora desde temprano en su horno artesanal y es esperado con gran entusiasmo, pues es su panadero.
Su hogar
Oswaldo Gálvez, conoció en el caserío Pabur Viejo, zona La Matanza, a su compañera de vida, con quien educan y forman a sus 5 hijos, de los cuales 4 ya son profesionales, mientras su hija menor, aún va a la escuela.
Doña María Esther Cabana Adanaqué, es quien le acompaña en esta enorme tarea, de servir en Viernes Santo los tradicionales 7 potajes.
Junto a ella, una hermana y sus hijos Julio César, Vanessa, Dionicio Benjamín, César Augusto y Cinthia.
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En su angosta, terrosa calle de su barrio, en el tradicional Monte Sullón, poco a poco los vecinos van asumiendo el sentimiento que van a recibir la procesión de viernes santo y que curiosos y visitantes les van a llegar y poco a poco se van preparando para recibir.
4 mil potajes
Se estima en que van a recibir y atender ese número de fieles y visitantes, para lo cual ya se contactó a Lucho Pozo, para que dirija la cocina y prepare los potajes.
“Ya hemos tenido una reunión con la familia, vecinos y amigos y Lucho, nos ha pedido 200 personas para prepara los 7 potajes y atender a los visitantes. Nos hemos divido las tareas en quien hace el chupe de langostinos, la malarrabia, los postres, el bacalao y todo”, gesticula nuestro Doliente.
Sin embargo, hace una pausa y aclara, “mil son para mis amigos, clientes de Narihualá y Pedregal Chico, quienes me acompañan desde hace muchos años”.
Luego, invita a todas las personas de ciudades cercanas y lejanas a vivir la tradición de los 7 potajes de Viernes Santo de Catacaos, Patrimonio Cultural de la Nación y Reserva Moral del norte.
Dios está con él y los suyos y concretará el pedido de su padre: “si les piden servir al pueblo, acepten”, fueron sus palabras.
Así será, pues lo pidió en 2017, para servir el 2022 y recién ahora será realidad.














