Con una Plaza de San Pedro colmada de peregrinos de todo el mundo, entre ellos más de 10 mil peruanos, el Papa XIV presidió su primera aparición para el rezo mariano desde un escenario inusual: el balcón central de la basílica vaticana, en lugar de la tradicional ventana del Palacio Apostólico.
Según pudo observarse, el Pontífice ofreció una alocución cargada de entusiasmo y cercanía, dirigiéndose a las aproximadamente 100 mil personas que acudieron al Vaticano para compartir este momento litúrgico.
El Papa no solo bendijo a los fieles presentes, sino que también hizo mención especial de varios grupos internacionales que acudieron a la cita. Entre los nombrados, destacó a los miembros de la Sociedad Bíblica Británica y Extranjera, así como a un grupo de médicos de Granada, España. También saludó con calidez a los peregrinos provenientes de Malta, Panamá, Dallas (Texas), Valladolid, Torrelodones, Madrid, Montesilvano y Cinisi (Palermo).
Durante la alocución, el Papa también se refirió a diversas delegaciones participantes en eventos religiosos. Mencionó a los asistentes del encuentro “Optemos por la vida” y a los jóvenes de la Fraternidad de Santa María Inmaculada y San Francisco de Asís, provenientes de Reggio Emilia, mostrando una vez más su atención a los movimientos juveniles y comunitarios.
La jornada, sin embargo, tuvo un tono especial por la coincidencia con una celebración muy extendida: el Día de la Madre, que se conmemora el segundo domingo de mayo en más de 90 países. León XIV dedicó un mensaje emotivo para todas las madres, vivas y fallecidas.
“Envío un afectuoso saludo a todas las madres, con una oración por ellas y por las que ya están en el Cielo. ¡Feliz Día de la Madre a todas las madres!”, expresó desde el balcón papal, despertando aplausos entre los asistentes.












