Hasta el mes de mayo, las denuncias de casos de extorsión en la región Piura alcanzaron un total de 1 253, más del 50% de los registrados en el mismo período del año pasado, y superando largamente los contabilizados por el Sistema Informático de Denuncias Policiales (Sidpol) en los años anteriores.
Esto demuestra la evolución y el cambio de dirección de la criminalidad organizada que viene aprovechando las deficiencias en la inteligencia y operatividad de los operadores de justicia como la Policía y el Ministerio Público, que si bien están dando golpes a algunas bandas criminales, estas no son suficientes ante el rápido avance de las amenazas y muertes que se vienen registrando.
Cabe señalar que hasta el mes de mayo del año pasado, los casos de extorsión en la región Piura sumaron un total de 832, en el 2023 hubo 442 denuncias, en tanto en el 2022 se registró 615.
No obstante, estos son solo los casos denunciados. Hay un importante subregistro de los casos que no son denunciados debido a que los afectados optan por acceder a los requerimientos de los extorsionadores, lo que al final resulta contraproducente ya que lejos de haber calmado a los delincuentes, estos los vuelven a extorsionar exigiendo sumas más altas.
Cabe señalar que gran parte de las llamadas con amenazas provienen de los penales. Pese a las requisas y medidas adoptadas por las autoridades, los equipos celulares continúan ingresando a los establecimientos penitenciarios.














