La región Piura enfrenta una crisis hídrica sostenida que limita su crecimiento económico y social. La escasez de infraestructura adecuada para retener y distribuir agua ha afectado tanto al consumo humano como a sectores clave como la agricultura y el comercio, según advirtió César Cárdenas Bustios, presidente del Instituto Regional de Apoyo a la Gestión de Recursos Hídricos.
El especialista señaló que las autoridades no han previsto inversiones estratégicas para almacenar el recurso en épocas de abundancia, lo que ha agravado los efectos del cambio climático, el crecimiento poblacional y la expansión de tierras agrícolas. El canal Daniel Escobar, principal fuente hídrica, ya no abastece de forma suficiente a la creciente demanda urbana.
Durante los periodos de escasez, agricultores han recurrido a extracciones directas del canal, generando un uso desordenado del recurso. Esta situación ha complicado aún más la distribución equitativa del agua, revelando debilidades en la gestión local del sistema hídrico.
Como solución técnica, Cárdenas propuso entubar el sistema de distribución desde Poechos hasta Piura, lo que permitiría un mayor control del agua, reduciría pérdidas y evitaría extracciones ilegales. Esta medida, sostuvo, es fundamental para garantizar sostenibilidad hídrica y evitar una crisis mayor en los próximos años.















