El presidente del Consejo de Ministros, Gustavo Adrianzén, informó que el país enfrenta una ola de criminalidad que no se había vivido antes. Durante su visita a Piura, el premier declaró a los medios piuranos que el crimen organizado se registra a nivel nacional, por lo que implementarán estrategias y mayor presencia policial en las regiones más afectadas como Piura.
“Estamos viviendo una ola delictiva que no se había visto antes y por la singularidad que tiene esto (inseguridad ciudadana), también deviene la dificultad de enfrentarlo. Estamos haciendo todo nuestro esfuerzo para que esto termine”, indicó.
En respuesta, el Ejecutivo presentó un proyecto de ley para endurecer las penas por los delitos de sicariato, secuestro y extorsión, y establecieron la tipificación del delito de terrorismo urbano, por lo que esperan que el Congreso pueda tipificar este delito y los responsables puedan ir a prisión. “Hemos dispuesto el endurecer las penas por los delitos de sicariato, secuestro y extorsión, y los responsables por la comisión de este delito puedan ir a prisión y quienes están involucrados el traslado inmediato a penales de alta seguridad”, señaló Adrianzén.
Respecto a los traslados de policías, como ha sucedido en Piura, donde 16 gentes fueron enviados a otras regiones, la región pese a que registra 7 muertos a manos de sicarios, el premier indicó que están haciendo los cambios correspondientes y aseguró que otros agentes también serán reubicados en Piura.
“Hecho el procedimiento administrativo policial respectivo, en lo que transcurre el mes de febrero ya tengamos los reemplazos. No es un problema de Trujillo, de Piura, es un problema también de la propia institución, que no ha sido proveída por los recursos presupuestales suficientes, no se podría hacer estos cambios de colocaciones porque cada cambio significa pagar pasajes, viáticos y estos recursos no están disponibles”, insistió el presidente del Consejo de Ministros.
Asimismo, aseguró que esta situación por falta de presupuesto y logística en la institución policial provocaba que los agentes permanezcan por años en las mismas unidades. “Es importante que la policía se oxigene en cada lugar y los efectivos no caigan en la mimetización con las organizaciones criminales”, concluyó.














