Inicio Tendencias La hidratación: clave para un cerebro saludable y rendimiento óptimo

La hidratación: clave para un cerebro saludable y rendimiento óptimo

136
0

Aunque no siempre lo asociamos, el agua es fundamental para el buen funcionamiento de nuestro cerebro. Este órgano está compuesto en un 75% por agua, y su adecuada hidratación es esencial para mantener nuestras funciones cognitivas al máximo nivel.

¿Qué sucede cuando no estamos bien hidratados?

En una entrevista para Infobae, el neurólogo Alejandro Andersson, indica que la deshidratación, incluso en niveles leves, afecta gravemente al cerebro. Un 2% menos de hidratación puede generar problemas como:

  • Dificultades para concentrarse y memorizar
  • Fatiga mental y falta de alerta
  • Problemas para enfocar en pantallas o textos
  • Pérdida temporal de memoria y dificultades con cálculos sencillos

Cuando el cuerpo carece de agua, el cerebro se contrae ligeramente, obligándolo a trabajar más intensamente. Esto genera fatiga mental y reduce nuestra capacidad de tomar decisiones rápidamente, lo cual puede afectar tareas que requieren precisión.

¿Cómo saber si estamos bien hidratados?

  • Rara vez tenemos sed
  • La orina es clara o de color amarillo claro
  • Si estamos deshidratados, notaremos:
    • Boca y piel secas
    • Orina oscura y escasa
    • Fatiga y debilidad
    • Dolores de cabeza
    • Mareos y sensación de confusión

Hidratación y actividad física

Cuando realizamos ejercicio prolongado o estamos expuestos a calor, es esencial reponer agua y electrolitos (sodio, potasio, magnesio). Las bebidas deportivas pueden ser útiles, pero solo en entrenamientos intensos. Para una hidratación cotidiana, el agua es suficiente.

Incorporar frutas y verduras como sandía, melón, pepino y naranja, junto con sopas y caldos, también puede ser una excelente fuente de hidratación y nutrientes.

Consejos para una hidratación efectiva

  • Beber al menos 8 vasos de agua al día (1 en cada comida y los demás repartidos durante el resto del día), sobre todo si se está expuesto a altas temperaturas.
  • Hacerlo antes, durante y después de hacer ejercicio
  • Optar por alimentos ricos en agua y beber líquidos sin azúcares añadidos
  • En climas cálidos o durante la actividad física, consumir agua con sal y limón o agua de coco para repuestos de electrolitos

Recuerda, no esperes a sentir sed para hidratarte. La prevención es la clave para un rendimiento cerebral y físico óptimos.