Las obras del Alto Piura, consideradas estratégicas para el desarrollo agrícola y la seguridad hídrica regional, atraviesan un escenario crítico debido a reiteradas fallas contractuales, retrasos acumulados y debilidades en el control de la inversión pública. La represa Cascapampa y los caminos de acceso del Proyecto Especial de Irrigación e Hidroenergético del Alto Piura (PEIHAP) fueron intervenidos económicamente por el Gobierno Regional de Piura ante el incumplimiento sostenido de los consorcios ejecutores.
La represa Cascapampa, ubicada en Huancabamba, registra un retraso de 16 meses. Pese a que debía estar prácticamente concluida, su avance físico no llega al 50%, según reportes de supervisión. La falta de personal, maquinaria y materiales motivó la intervención económica, medida aplicada luego de que el propio contratista reconociera deficiencias técnicas y solicitara dicha modalidad para continuar con la obra.
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Situación similar enfrenta el proyecto de caminos y accesos vinculados a la presa Tronera Sur y al túnel trasandino. Con una inversión superior a los S/ 117 millones, el avance ejecutado es muy inferior a lo programado, tras paralizaciones injustificadas y ausencia de profesionales clave. La normativa permitió la intervención directa sin apercibimiento previo debido al desfase crítico entre el avance físico y las valorizaciones presentadas.

Un elemento común en ambos proyectos es la situación financiera de las empresas integrantes de los consorcios, que mantienen deudas coactivas con la SUNAT superiores a los S/ 15 millones. Estas obligaciones eran públicas antes de la adjudicación, lo que ha generado cuestionamientos sobre los procesos de selección y la debida diligencia aplicada por la entidad ejecutora del proyecto.
La Contraloría General de la República ha advertido que estas obras se encuentran en alto riesgo de no cumplir su finalidad pública, alertando sobre posibles perjuicios económicos al Estado. Aunque la intervención económica busca evitar una paralización total, el caso evidencia problemas estructurales en la gestión de proyectos emblemáticos del Alto Piura, en un contexto marcado además por la reciente transferencia de su administración al Gobierno Central. (Con información de Norte Sostenible)















