Con una Plaza de San Pedro llena de peregrinos de todas partes del mundo, el papa León XIV lideró su primera aparición para el rezo mariano desde un escenario inusual: el balcón central de la basílica de Vaticano, en vez de la tradicional ventana del Palacio Apostólico.
Se observó que el Pontífice brindó una alocución llena de entusiasmo y cercanía, dirigida a los cerca de 100 mil ciudadanos que se congregaron en el Vaticano para vivir este momento litúrgico.
No obstante, la jornada tuvo un tono particular debido a la coincidencia con una festividad ampliamente celebrada: el Día de la Madre, que se celebra el segundo domingo de mayo en más de 90 países.León XIV transmitió un mensaje conmovedor para todas las madres, ya sean vivas o fallecidas.
“Envío un afectuoso saludo a todas las madres, con una oración por ellas y por las que ya están en el Cielo. ¡Feliz Día de la Madre a todas las madres!”, expresó desde el balcón papal.
El saludo, breve pero cargado de emoción, marcó el cierre de su intervención dominical. “Gracias a todos, ¡feliz domingo a todos!”, fueron las palabras finales del Pontífice, antes de retirarse del balcón mientras continuaban los vítores de la multitud.
Fuente: Infobae














