Como parte de la política nacional de Seguridad en Acción, personal del Establecimiento Penitenciario de Piura ejecutó un operativo sorpresa en los pabellones 4 y 5, tras recibir información de inteligencia penitenciaria que alertaba sobre posibles irregularidades al interior del recinto. El registro incluyó revisión de celdas y control corporal a internos con actitudes sospechosas, que habían convertido el penal de Piura en una especie de “call center” de la extorsión.
Durante la intervención, el personal halló en la celda N.º 06 del pabellón 4 derecho un hueco oculto detrás de un papel adherido a la pared. En su interior se escondía un celular de pantalla táctil, con dos cámaras frontales, chip y batería integrada. El dispositivo estaba estratégicamente camuflado para evadir la detección de los agentes penitenciarios.
En otra celda, la N.º 02, se encontraron dos mini celulares marca L8STAR, sin pantalla ni chip, escondidos debajo del lavatorio. Asimismo, durante la revisión en ambos pabellones, se incautaron un celular táctil adicional y seis mini celulares del mismo modelo, diseñados especialmente para pasar desapercibidos.
Tras el hallazgo, se activaron los protocolos de seguridad penitenciaria y se dio aviso inmediato al Ministerio Público y a la Policía Nacional del Perú, quienes realizarán las diligencias correspondientes para investigar cómo ingresaron estos objetos prohibidos al penal.
Se pudo conocer que en los próximos días al menos 20 internos, plenamente identificados por personal de la DIVINCRI, serán trasladados a otros penales de máxima seguridad, al estar inmersos en casos de extorsión desde las celdas del penal Piura, que se ha convertido en “la central de extorsiones de la región”.













