La familia de Olemar Morante Gonzales, conocido futbolista del sector San Jacinto, en La Legua, cuestionó la presunta falta de avances en las primeras diligencias tras la brutal agresión que terminó con su vida. Señalan que, pese a los testimonios recogidos, aún no se ha dispuesto la identificación plena de todos los implicados, entre ellos un policía de civil que habría participado en el ataque ocurrido la madrugada del domingo.
Según narraron sus familiares, la intervención de una turba de más de 30 personas dificultó que los testigos brinden una versión clara de los hechos, lo que hoy alimenta el temor a que algunos responsables pretendan eludir la acción de la justicia. La presencia de un presunto miembro de la Policía entre los agresores ha incrementado sus preocupaciones, pues temen que exista un intento de encubrimiento. Entre ellos, son tres los sindicados de actuar de manera violenta contra “Pulpo Karaoke”, como era conocido Olemar. Los sindicados han sido identificados con las iniciales de A.Y.P, G.Y.G., y C.R.
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LOS HECHOS
La viuda, Teresa Farías, junto a su pareja y dos de sus hijos, regresaban a su vivienda, cuando accidentalmente tropezó con un joven, lo que iniciaría una pelea. Insiste en que el incidente no fue un simple altercado, sino un ataque desproporcionado que dejó al deportista con graves lesiones internas. Aunque inicialmente fue dado de alta del hospital Jorge Reátegui, su salud se deterioró rápidamente y falleció por una contusión pulmonar, confirmada por el informe médico del centro donde permaneció en UCI del hospital Cayetano Heredia.
Los deudos exigen que la Fiscalía y la Policía actúen con celeridad y transparencia, priorizando la identificación de todos los participantes y evitando cualquier interferencia que afecte la imparcialidad del proceso.















