Un nuevo caso de violencia ejercida por rondas campesinas ha generado preocupación en el distrito de San Miguel de El Faique, provincia de Huancabamba, región Piura. Según una denuncia presentada el 25 de mayo ante la Policía Nacional, un ciudadano fue salvajemente agredido por integrantes de seis bases ronderas, presuntamente por asistir a una reunión informativa sobre un proyecto minero en la zona.
La víctima, identificada con las iniciales G.T.P. (43) y natural del mismo distrito, fue atacada tras participar en un encuentro con representantes de una empresa minera, en un acto que, según fuentes locales, fue completamente pacífico. Sin embargo, este hecho fue interpretado por los ronderos como una afrenta. De acuerdo con la denuncia, el presunto autor intelectual del ataque sería Ronsul Sandoval, actual presidente de las rondas campesinas de Huancabamba.
Las bases ronderas señaladas como ejecutoras del ataque provienen de Pusiqui, Machay, Cruz de Piedra, Faical, Santa Cruz y Santa Rosa La Antena.
El caso ha encendido las alarmas en la región, donde las rondas campesinas gozan de una fuerte presencia y autonomía. Sin embargo, especialistas advierten que este tipo de acciones podrían configurar delitos como lesiones graves, secuestro o abuso de autoridad, especialmente cuando se cometen bajo el amparo de una estructura organizativa.
Este incidente reaviva el debate sobre los límites de la justicia comunal en el Perú y la necesidad urgente de establecer mecanismos que eviten que estos organismos, creados para preservar la paz en el campo, se conviertan en instrumentos de represión.














