El primer ministro de Perú, Gustavo Adrianzén, se pronunció el jueves sobre la situación de los venezolanos que cometan delitos en el país. Señaló que se necesitan nuevas estrategias para su retiro, ya que actualmente existen dificultades para su expulsión.
Explicó que el principal obstáculo para la deportación de estos ciudadanos es la negativa del régimen de Nicolás Maduro a recibirlos, lo que complica su repatriación.
“(Hay que) tener en cuenta algo que es muy importante: lamentablemente, el Gobierno que actualmente se mantiene en Venezuela no recibe a sus ciudadanos, entonces vamos a tener que buscar fórmulas más creativas para ver cómo los sacamos del país”, detalló en declaraciones a la prensa desde Lambayeque.
Las relaciones diplomáticas entre Perú y Venezuela atraviesan un momento de tensión. En julio de 2024, el Gobierno peruano rechazó los resultados de las elecciones presidenciales venezolanas, calificándolas de fraudulentas, y reconoció al opositor Edmundo González Urrutia como presidente electo. En respuesta, el régimen de Nicolás Maduro rompió relaciones diplomáticas con Perú y expulsó a sus representantes.
“Seguiremos con la política de deportación para aquellos criminales que cometan actos ilícitos en nuestro país. No solo en Lima o Arequipa, sino también en Lambayeque y cualquier otra región. Serán deportados igualmente”, enfatizó el primer ministro.














