Una catástrofe aérea conmocionó a la India y al mundo: el vuelo AI-171 de Air India, que partió de Ahmedabad con rumbo a Londres, explotó pocos segundos después de su despegue y cayó en un área residencial, resultando en el fallecimiento de al menos 268 personas. No obstante, un único pasajero logró sobrevivir al impacto: Vishwash Kumar Ramesh, de 38 años, quien estaba sentado en el asiento 11A.
El Boeing 787-8 Dreamliner, que es un avión, se transformó en un foco de fuego después de despegar con aproximadamente 125,000 litros de combustible. Dentro de las víctimas figuran 241 pasajeros y 27 personas que se encontraban en tierra en el instante del impacto. Milagrosamente, la sección donde estaba Ramesh quedó a ras de suelo, lo que le permitió saltar y huir entre el fuego y el humo.
Ramesh relató que el avión parecía haberse detenido en el aire poco después de despegar. “De repente las luces empezaron a parpadear, blancas y verdes, y el avión se estrelló contra un edificio”, contó a medios locales. Al sentir que podía escapar, se desabrochó el cinturón de seguridad y saltó sin rumbo, envuelto en humo y llamas.
El caso de este único sobreviviente ha generado un profundo impacto en el mundo, mientras las autoridades exploran las causas del accidente.














