Tras el motín e intento de fuga de adolescentes registrado en el Centro Juvenil de Diagnóstico y Rehabilitación Miguel Grau, La Defensoría del Pueblo acudió a dicho establecimiento donde se entrevistaron con el director quien informó que el personal del centro, con apoyo de la Policía Nacional del Perú, logró restablecer el orden interno y asegurar el perímetro.
Durante la supervisión, el director confirmó que no se produjeron fugas y que todos los adolescentes se encontraban en sus respectivas áreas. Sin embargo, se advirtieron daños estructurales que comprometen la seguridad del personal y de los jóvenes, elevando la vulnerabilidad ante futuros incidentes.
Por este motivo, se requirió a la Policía Nacional a brindar resguardo para garantizar la seguridad y la integridad física de los adolescentes y del personal, evitando actos que vulneren su dignidad.
“También es urgente que el Estado, a través del Pronacej (Programa Nacional de Centros Juveniles) y del Minjusdh (Ministerio de Justicia y Derechos Humanos), adopte medidas inmediatas para mejorar las condiciones de habitabilidad en los centros juveniles, a través de mejoras en la infraestructura dirigidas a garantizar los derechos de los adolescentes infractores”, informó en su cuenta oficial.














