Manuel Augusto Blacker Miller, excanciller durante el régimen de Alberto Fujimori, fue detenido en la ciudad de Río de Janeiro, Brasil, tras permanecer siete años prófugo de la justicia internacional. La captura fue ejecutada por la Policía Federal brasileña en el barrio de Flamengo, una zona residencial ubicada al sur de la ciudad.
El exdiplomático, de 80 años, figuraba con notificación roja de Interpol y era requerido por las autoridades de Albania, país que lo investiga por un presunto fraude financiero vinculado a un proyecto de infraestructura. Según informó el medio brasileño UOL, el operativo estuvo a cargo de agentes de la Unidad de Cooperación Internacional, quienes seguían sus desplazamientos entre distintos inmuebles, una estrategia que habría utilizado para evitar su localización.
De acuerdo con el citado medio, la intervención se realizó sin resistencia y puso fin a un prolongado periodo en el que Blacker Miller sostuvo públicamente su inocencia frente a las acusaciones en su contra.
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Investigación por fraude y pedido de extradición
El caso que motivó su detención se remonta a los años posteriores a su salida del Gobierno peruano, cuando se estableció en Albania. Las autoridades de ese país lo acusan de participar en un esquema de fraude relacionado con la construcción de una incineradora de residuos urbanos. Según la investigación fiscal, el exministro habría ofrecido una inversión que nunca se concretó, ocasionando perjuicios económicos.
Por estos hechos, la Fiscalía albanesa solicitó una condena de hasta 18 años de prisión. Con su captura en Brasil, Albania busca reactivar el proceso de extradición para que enfrente el juicio correspondiente.
Antecedentes en el Perú
Blacker Miller registra antecedentes judiciales en el Perú. En 2007, el Poder Judicial lo condenó a cuatro años de prisión por su participación en el autogolpe del 5 de abril de 1992, encabezado por Alberto Fujimori, junto a otros integrantes del entonces gabinete ministerial.
Tras dicha sentencia, el exfuncionario se trasladó a Europa e incursionó en el sector empresarial en Albania, donde llegó a ser accionista de una empresa local. En enero de 2013, el Estado peruano solicitó su extradición; sin embargo, el pedido no prosperó debido a que Blacker Miller había adquirido la nacionalidad albanesa.
Su reciente detención vuelve a situarlo en el foco de la justicia internacional, mientras se define su situación legal y el eventual proceso de extradición.














