La familia y vecinos del joven vigilante unionense, Darwin Javier Cobeñas Panta, asesinado en la localidad de Pataz, La Libertad, por mafias que trafican con las concesiones mineras de la zona, alzó su voz esta mañana para exigir justicia y que la empresa para la cual trabajaba asuma el costo de su traslado y sepultura, ya que, según dijeron, no asume la responsabilidad que le corresponde.
Tania, hermana del joven trabajador de 31 años, ultimado por los delincuentes de la zona junto a otros 12 trabajadores, dijo que el cuerpo de su familiar fue trasladado en una bolsa a la morgue de Trujillo y que hasta el momento no saben cómo traerlo a Piura, al igual que su sepultura porque no cuentan con los recursos necesarios.
“Necesitamos apoyo porque ni para el ataúd tenemos, menos para trasladarlo a Piura. La empresa no se hace cargo”, dijo Tania Cobeñas.
Lo mismo pidió María Panta, tía de Darwin y exigió justicia.
“Que se haga justicia, que esta muerte no quede impune, que se pongan las manos al corazón, que vean a una madre que sufre, toda la familia nos hemos quedado dolidos por la pérdida de nuestro sobrino. Él ha sido como un hijo para mí, siempre me llamaba para saber cómo estaba. Que la presidenta tome cartas en el asunto y nos dé más seguridad”, imploró María Panta.
Ellas contaron que Darwin tenía un mes trabajando para la empresa R&R, y que hasta un día antes que desapareciera les llamó para decirles que estaba bien.
Tras la muerte de su padre ocurrida hace tres años, Darwin se hizo cargo de su madre y hermana de 13 años de edad. Además de ser muy estimado por sus vecinos por ser muy trabajador y atento con ellos.
Hasta el cierre de esta nota el traslado de su cuerpo a Piura era incierto, porque aún no lograban recolectar el dinero necesario.
Pidieron que cualquier ayuda la hagan llegar al Yape: 914801530, a nombre de su madre, Blanca Panta














