Tras conocerse la repentina muerte del actor y comediante Manolo Rojas, diversos equipos periodísticos llegaron hasta los exteriores de su vivienda en La Victoria. En ese contexto, su hermano, Jaime Rojas, reveló que el artista falleció a causa de un infarto.
“Él estaba normal, iba todos los días al gimnasio. (Hacía) su dieta tranquilo e iba a la radio. (…) Todo el día había estado bien; almorzó y se fue a trabajar tranquilo”, declaró, descartando problemas de salud previos.
Cabe recordar que, según informaron medios de comunicación nacional, el cuerpo del humorista fue encontrado la noche del 27 de marzo al interior de una camioneta, cerca de su vivienda. Las autoridades continúan con las investigaciones correspondientes.
Activo hasta sus últimos días
La noticia ha generado gran conmoción en el ambiente artístico, ya que el comediante se encontraba en plena actividad. En los últimos meses había adoptado una rutina de ejercicios y compartía su progreso físico en redes sociales.
En el plano profesional, seguía vigente: formaba parte del programa “El Reventonazo de la Chola” y conducía el espacio radial “Los Chistosos”. Además, tenía presentaciones teatrales programadas para inicios de abril.
Una vida dedicada al humor
Nacido en Huaral el 16 de noviembre de 1962, Manolo Rojas fue una de las figuras más representativas de la comicidad peruana. Su versatilidad como humorista, imitador, actor y cantante le permitió ganarse el cariño del público.
Sus inicios se dieron en el programa “Hola, qué tal”, para luego consolidarse en el circuito de café teatro junto a reconocidos artistas como Miguel Barraza, Melcochita y Bettina Oneto.
Éxito en televisión y personajes inolvidables
Su salto a la televisión lo llevó a integrar programas emblemáticos como Risas y Salsa, además de espacios como Risas de América, Recargados de Risa, JB Noticias y El Especial del Humor.
Entre sus personajes más recordados destacan Pepe Ludmir, Lucho Izuski, Tito Navarro, “Chuchi Díaz”, Tulia Rodríguez, el “Zambo” Cavero, César T-Acuña, entre otros conocidos. Sin embargo, uno de sus mayores éxitos fue la imitación del “Broder Pablo”, inspirado en el evangelista Pablo Finkenbinder.
Su paso por la ficción
Además de la comedia, también incursionó en la actuación en series como De vuelta al barrio, donde interpretó al “Muqui”, personaje que retomó en Al fondo hay sitio. También participó en producciones como “La guardia Serafina”, “Cumbia Pop” y “Ojitos hechiceros”.
Un legado que perdura
La partida de Manolo Rojas deja un profundo vacío en el entretenimiento nacional. Su talento y carisma lo convierten en una de las figuras más queridas del humor peruano, cuyo legado seguirá vigente en la memoria del público.














