El conflicto entre Irán e Israel continúa escalando con ataques cruzados en ambas direcciones. Este miércoles, los Guardianes de la Revolución de Irán afirmaron haber utilizado misiles hipersónicos Fattah-1 durante su más reciente ofensiva contra territorio israelí, asegurando haber tomado control del espacio aéreo sobre los “territorios ocupados”, en alusión a Israel.
En respuesta, el Ejército israelí confirmó haber interceptado la mayoría de los diez misiles balísticos lanzados desde Irán, además de derribar dos drones en la región del mar Muerto. Las fuerzas israelíes también reanudaron sus bombardeos sobre Teherán por sexto día consecutivo, tras haber ordenado previamente la evacuación de zonas específicas de la capital iraní.
Uno de los blancos alcanzados en Irán fue el sitio de producción de misiles en Khojir, relacionado directamente con su programa de defensa. Las explosiones fueron reportadas por varios medios, incluyendo Iran International, mientras que la televisión estatal iraní mostró imágenes de estelas rojas y explosiones en el cielo nocturno de Teherán.

Además, se reportaron impactos en instalaciones asociadas al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, como la Universidad Imán Hossein (IHU), según informes de medios como The Times of Israel. La ofensiva intensificó la tensión en la región, mientras ciudadanos iraníes hacían largas filas en panaderías, gasolineras y tiendas que aún permanecen abiertas.
Ambos países no han informado de víctimas fatales hasta el momento, pero la escalada militar ha encendido alarmas internacionales ante el riesgo de una confrontación a gran escala en Medio Oriente. Las potencias globales observan con preocupación la evolución del conflicto.















