El ministro de Desarrollo Agrario y Riego, Ángel Manero, anunció una serie de medidas destinadas a promover la diversificación agrícola en el país, con el objetivo de evitar excesos de siembra que provocan sobreproducción y la consecuente caída de precios en el mercado. Señaló que es una tarea clave del Estado orientar a los agricultores hacia cultivos más estratégicos y sostenibles, adaptados a la demanda real y con posibilidades de inserción en mercados nacionales e internacionales.
Manero destacó que si bien el Perú tiene gran capacidad de producción en cultivos como papa blanca, camote, cebolla, ajo y zanahoria, la concentración excesiva en estos productos ha generado desequilibrios. Por ello, el Midagri impulsa nuevas alternativas como la siembra de papas nativas para exportación en forma de hojuelas, gracias a inversiones privadas como las del empresario Carlos Añaños, y alianzas con empresas como Backus para fomentar el cultivo de cebada nacional.
Otro avance importante es la aprobación de la Ley de Industrialización de Granos Andinos, que obligará a la industria panificadora a incluir quinua y kiwicha en sus productos. Según el ministro, esto creará una demanda inicial “artificial pero necesaria” para dinamizar el mercado y generar ingresos sostenibles para los pequeños productores del sur del país. Se espera que estas medidas generen un impacto positivo en los ingresos de miles de agricultores.
En la costa, también se promueve el reemplazo de cultivos como el camote por maíz amarillo duro, cuya demanda interna es alta, así como la recuperación del cultivo de algodón de fibra larga por su interés en el mercado internacional. Manero estimó que el proceso de diversificación tomará entre dos y tres años, y deberá ir acompañado de mejoras en infraestructura, acceso a mercados y estrategias de comercialización que fortalezcan la competitividad del productor peruano.














