El arzobispo de Lima, Carlos Castillo Mattasoglio, fue designado como nuevo cardenal del Perú por el papa Francisco durante una solemne ceremonia en el Vaticano, en Roma. Este importante nombramiento se suma a la creación de otros 20 nuevos cardenales de diversas nacionalidades, quienes ahora forman parte del colegio cardenalicio que asesora al Papa en la toma de decisiones trascendentales para la Iglesia Católica.
El acto litúrgico estuvo marcado por simbolismos y profundas palabras dirigidas a los nuevos cardenales. El papa Francisco entregó a cada uno el capelo rojo y el anillo cardenalicio, que simbolizan su nueva misión. Al momento de la entrega, el sumo pontífice pronunció un mensaje cargado de significado: “Recibe el anillo de la mano de Pedro y sabe que tu amor por la Iglesia se ve reforzada por el amor del príncipe de los apóstoles”.
Reacciones y significado del nombramiento
El padre Guillermo de Jesús Acero, rector del Seminario Santo Toribio, celebró el nombramiento de Carlos Castillo Mattasoglio como nuevo cardenal del Perú, destacando la importancia de este reconocimiento para la Iglesia Católica en el país.
El padre Acero también aprovechó la oportunidad para reflexionar sobre la historia de la religión católica en la región, recordando sus orígenes tras la colonización española. “Con la llegada de la corona española, la única religión posible era la Católica. Después, con la independencia de la República, llegaron las primeras biblias gratuitas. También van a llegar las primeras iglesias, luteranas o de influencia protestante inglés”, comentó el religioso.
Este contexto histórico resalta la importancia del papel que ha jugado la Iglesia Católica en la identidad y la espiritualidad de los peruanos, siendo Carlos Castillo Mattasoglio una figura clave en la renovación y la dirección de esta fe en el país.
¿Quién es Carlos Castillo Mattasoglio?
Carlos Castillo Mattasoglio es el actual arzobispo de Lima, cargo que asumió en 2019, tras ser designado por el papa Francisco. Desde entonces, ha impulsado una agenda pastoral enfocada en la inclusión, la defensa de los derechos humanos y la cercanía con los sectores más vulnerables. Su estilo ha sido descrito como humilde, cercano y enfocado en la reconciliación.
El ahora cardenal ha jugado un rol clave en la Iglesia peruana, promoviendo el diálogo y la paz social. Este nuevo nombramiento le otorga una mayor relevancia en el escenario eclesial internacional, permitiéndole participar en los cónclaves donde se elige al Papa, además de asumir una posición de mayor responsabilidad en la toma de decisiones globales de la Iglesia Católica.














