A menos de 40 minutos de llegar a su casa en Máncora, Elizabeth Erika Farfán Nole y su abuela Yesenia Lama Clavijo fueron las personas que perdieron la vida tras la volcadura del bus de la empresa El Dorado la madrugada de ayer en el serpentín de la caleta El Ñuro, en el distrito de Los Órganos en Talara. Todo el balneario lamenta profundamente su abrupta partida y exige a las autoridades esclarecer los hechos.
Nieta y abuela vivían en Máncora y regresaban de la capital de la región para reencontrarse con sus familiares, pero la muerte se les cruzó en el camino. Los amigos del colegio donde estudiaba Erika, IEP Divino Jesús, expresan su profunda tristeza ante la partida repentina de la estudiante, a quien recuerdan como una niña amable y responsable.
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Junto a ellas viajaba el esposo de doña Yesenia, Francisco Nole Villegas, quien sigue hospitalizado por la gravedad de sus heridas. Don Panchito, cómo es conocido por todo Máncora, recibe el apoyo y las oraciones para su pronta recuperación y resignación en estos momentos de dolor.
En las redes sociales, los usuarios siguen señalando que se revisen todos los vehículos de dicha empresa y se supervise a los conductores. “Esa empresa tiene los buses más antiguos y abusan de los pasajes, pero el servicio es pésimo”, indicó un seguidor.














