Alexander Figueroa, de 34 años, confesó el asesinato de una joven tras negarse a explotación sexual, luego de ser capturado en Ecuador por la Policía de ese país. El crimen ocurrió en Lima y la confesión del detenido refuerza la hipótesis de un caso vinculado a redes criminales.
El sujeto es señalado como presunto responsable de la muerte de Jennifer Lisbeth Mendoza Segura, cuyo cuerpo fue encontrado dentro de un colchón abandonado en la vía pública, un hecho que causó conmoción y activó una intensa búsqueda por parte de las autoridades peruanas.
Según la Dirincri, Figueroa habría admitido su participación en el crimen al ser intervenido por la Policía ecuatoriana, indicando que atacó a la víctima luego de que esta se negara a someterse a trabajos de explotación sexual.
La captura se produjo durante un operativo en una vivienda clandestina en la provincia de Guayas, realizado tras un hecho violento en Ecuador que permitió ubicar al sospechoso. Las autoridades del Perú ya coordinan su extradición para que enfrente a la justicia.














